

Reforma Educativa para el siglo XXI
El 84% de nuestros estudiantes de 15 años no alcanza competencias básicas. Seguimos educando con una ley de 1946, pensada para un Panamá que ya no existe.
Estamos impulsando una reforma educativa integral, pensada para garantizar calidad, equidad y oportunidades reales para todos.
120,000
niños y jóvenes
están fuera del sistema educativo panameño. Esta cifra representa sueños truncados, potencial desperdiciado y un futuro nacional comprometido.
19,232
estudiantes
abandonaron el sistema oficial en el año 2019. Cada uno de ellos es un fracaso colectivo que debemos reconocer y corregir.
54.5%
de los docentes
de preescolar no están calificados para ejercer su labor. La primera infancia es la etapa más crítica del desarrollo humano y estamos fallando donde más importa.
La realidad que no podemos ignorar
En Panamá, estudios demuestran que el origen socioeconómico de un estudiante pesa más en sus resultados educativos que en muchos otros países, lo que evidencia que nuestro sistema educativo no está compensando las desigualdades.

Niño en la ciudad

Niño en las Comarcas
En un sistema justo, dos niños con el mismo talento deberían tener oportunidades similares. En nuestro país, si uno nace pobre y el otro no, el sistema ya decidió parte del resultado.


Las 5 Crisis Sistemáticas
Calidad
El currículo está desactualizado: no prepara para pensamiento crítico, creatividad, resolución de problemas complejos ni innovación tecnológica.

Equidad
Dos Panamás educativas coexisten: 478 escuelas rancho operando y 115,000 estudiantes en multigrado, un tercio sin agua potable.

Formación
Formación docente deficiente y directores sin preparación. No existe carrera docente consolidada que atraiga mejores candidatos.

Gestión
Todas las decisiones se concentran en la Planta Central del MEDUCA, lo que genera procesos obsoletos y lentos.

Inversión
El gasto público en educación fluctúa sin política de Estado clara. Deficiencia en las infraestructuras y asignación de recursos.
Quiero conocer más sobre las 5 crisis sistemáticas del sistema educativo

La educación debería ser el principal motor de movilidad social; sin embargo, le estamos fallando a generaciones enteras. Esto no es un problema individual, es un fracaso estructural del Estado.
Ley 47 Orgánica de Educación de 1946
Aunque reformada, fue diseñada para otra época. No institucionaliza evaluación integral, no garantiza 14 años de escolaridad obligatoria, no implementa descentralización efectiva, no profesionaliza plenamente la carrera docente, no asegura inversión adecuada ni contempla competencias del siglo XXI.



Compromiso Nacional 2017: Un esfuerzo extraordinario de construcción de consensos
En 2016, con liderazgo del Presidente Juan Carlos Varela y facilitación del PNUD, se instaló la Mesa de Diálogo: Compromiso Nacional por la Educación. Participaron 8 sectores clave: MEDUCA, Gremios de Educadores (UNEP, UNECEP), Padres de Familia, Estudiantes, Consejo de Rectores, CoNEP, CONATO, y ONGs educativas.

139
reuniones totales
el trabajo fue extenso y dirigido por profesionales de diversas áreas: 22 reuniones de mesa plenaria, 117 reuniones de mesas temáticas y miles de horas de labor técnica y diálogo.
37
políticas públicas
241 líneas de acción específicas, 5 ejes temáticos (calidad, equidad, formación docente, gestión e inversión) y 1 documento final sistemático y técnicamente robusto.
Sin fuerza
no se convirtió en ley
el problema fundamental radica en que el Compromiso Nacional 2017 quedó como un documento de buenas intenciones, no existe obligatoriedad y mucho menos continuidad.
